sábado, 20 de marzo de 2010
sábado, 13 de marzo de 2010
two weeks in Albuquerque
Solo dos semanitas y ya he vivido un invierno con nieve y una primavera que ya apunta tímidamente su entrada.
En casa de mi amigo Mike, me siento en mi propia casa. Toda la planta baja es mi casita, una habitación gigante con su baño. Vamos calentando motores en este curso que promete mucho. Mucho trabajo y mucho conocimiento. Mucha sanación también.
Cuando acabo la larga jornada, la casa de Mike me da calor y tranquilidad. A la vez con Mike estamos descubriendo nuevos mundos que compartir y ya no sé qué es lo que me está enseñando más, si la escuela o la convivencia con Mike. Nuestras conversaciones, nuestros tratamientos y nuestros guías. Nuevos proyectos que surgen y se van consolidando. Sabía que mucho me esperaba en Alburquerque.
En casa de mi amigo Mike, me siento en mi propia casa. Toda la planta baja es mi casita, una habitación gigante con su baño. Vamos calentando motores en este curso que promete mucho. Mucho trabajo y mucho conocimiento. Mucha sanación también.
Cuando acabo la larga jornada, la casa de Mike me da calor y tranquilidad. A la vez con Mike estamos descubriendo nuevos mundos que compartir y ya no sé qué es lo que me está enseñando más, si la escuela o la convivencia con Mike. Nuestras conversaciones, nuestros tratamientos y nuestros guías. Nuevos proyectos que surgen y se van consolidando. Sabía que mucho me esperaba en Alburquerque.
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| six months in alburquerque |
sábado, 6 de marzo de 2010
Pérdidamente enamorada de Playa del Carmen
Llegué a Albuquerque hace una semana. Este es mi primer fin de semana aquí, y al fin, puedo respirar un poco después de adaptarme a un nuevo clima, diferente altura, empezar las clases, a una nueva casa, ciudad y cultura tan diferente a México y echar mis raicillas de nuevo en la tierra para sentirme enraizada, después de tantos vuelos, tantos lugares diferentes desde el pasado noviembre.
Voy a estar seis meses aproximadamente y me siento feliz y afortunada de haber llegado hasta aquí, con mi esfuerzo, mi fe y la ayuda de tantas personas hermosas que me han echado la mano, con apoyo moral, económico y tanto amor.
Al fin soy capaz de recibir los regalos de mis hermanos, sin sentirme en deuda, sin sentir que no lo merezco. En resumen eso ha sido mi estancia en Playa, una y otra vez, recibir, recibir y recibir, sin dar nada a cambio. Una gran enseñanza y aún sigue siendo aprendizaje aquí en Albu, donde puedo estar gracias al apoyo de la escuela y de mis amigos y familia.
Nada más llegar a Playa, el universo quiso que me encontrara con Víctor, un hermano de Vallarta, pero su rechazo fue tan devastador que nos ha llevado por diferentes caminos. Me dio su último regalo. Me llevó a unas cabañas que se llaman La Ruina y fue el lugar donde aterricé hace 17 años cuando llegué al caribe por primera vez.
Todo era diferente entonces, puras palapas y mar, apenas había ciudad. Ahora, es una ciudad cosmopolita con mucho europeo y mexicanos de diferentes sitios del país. Mucha vida artística, mucho movimiento, mucha energía pacífica y emprendedora.
En las cabañas conocí a la propietaria, Claribel y su familia. El mismo día tuve la oportunidad de conocer a su mamá, que estaba muy enferma y poder acompañarla durante quince días en el viaje más importante que puede hacer un ser humano, hacia el trascender de este mundo.
Fue una experiencia increible y bonita donde conocí muy de cerca a Claribel y nos convertimos en amigas/hermanas, a su familia y a diferentes personas que vivían o trabajaban en las cabañas. Como Gregorio, un chamán defeño en su camino de conocimiento; Eric, un ser hermoso, músico y masajista que vive en las cabañas; Frank, el hijo de Claribel y otras personas.
Todos me dieron lecciones de humildad, de servicio a los demás, de generosidad, de aprender a recibir, de aprender a dar sin esperar resultados, sin pensar en los objetivos. Mi camino se ha vuelto diáfano, mi sanación más honesta y conectada a la fuente, de donde viene en realidad.
Mis canales se van limpiando poco a poco de residuos de otras vidas, de recuerdos tóxicos de ésta y van despedazando viejos patrones en mi mente, en mi corazón, en mi vientre... Patrones que dificultaban mi caminar en el presente de este continente efervescente y lleno de fe. Ahora sé más que nunca que mi lugar está aquí, en este pedazito del continente, México y el ex-México(sudoeste de Estados Unidos). Al menos por un tiempo...
Las cabañas me llevaron a conocer a personas y vivir experiencias preciosas, como lugares donde trabajar en la forma que me hace sentir bien, hermanos que siguen el mismo camino y te van guiando. Conocí un centro holístico donde poder hacer mis tratamientos a mi manera, donde dar clases de danza, Koko-peli, que lo regenta Liuska, una venezolana hermosa y una hermana más en el camino. Pude trabajar en el Fusion, bailando belly dance, tres veces por semana y disfrutar de su ambiente.
Daba masajes y tratamientos en las cabañas y en el cuartito que me prestó mi exjefe Pedro.
Y disfrutaba de buena música en directo con muy buen nivel.
Al conocer a Eric, conecté con Changa Sound, el resto de la banda que me hicieron sentir en casa de inmediato, buena onda y viejos recuerdos de Cosmic Grass, conviviendo lo máximo que podía con ellos.
Algo de mi danza en el fusion y un poquito del ambiente que se respiraba después, con mi amiga Rosita, de Vallarta que se aventuró a Playa una año antes.
Mi viaje con los Changa sound y su buena onda.
más changa sound
Vine aquí porque algo inexplicable me jalaba con fuerza, y mi mente empezó a crear razones lógicas para hacer razonable este viaje hacia lo desconocido.
No pude ganar dinero líquido. Nunca pude trabajar en el hotel, a pesar del esfuerzo de mi exjefe, y las dos veces que fui sentí "esto es una cárcel, esto es una cárcel" y me alegro de que el universo no me dejara trabajar allá, pese al esfuerzo de todos. Sorprendentemente no gasté nada de mis ahorros y la abundancia material, espiritual, creativa-sexual, emocional e intelectual fue tan extensa que nada más puedo decir, gracias y gracias, Maha Laxhmi.
No sé si es el lugar más bonito del mundo, pero Playa y yo tenemos química y me abrazó en cuanto llegué. Vallarta la tengo en el corazón, la amo y la veo tan hermosa.... Pero ahora siento que mi lugar después de estar en mi refugio energético, Albu, será Playa. Volveré allá a seguir transitando por el segundo anillo de poder, que cada vez está más cerca y se revela con menos contradicción con el primer anillo.
Así me despedí de Puerto Vallarta y mis amigos, pero con la sorpresa que Rocío y Omar vendrán al caribe en octubre, en las fechas que yo también llegaré. Con la Paca, que ya no se llama así, sino Imix. No podría tener mejor propietarios y mejor aprendices de todo lo que ella es capaz de enseñar y que nos enseñó a mí y a Xavi en su momento.
Quisiera acabar con una cita de Robert Stevens, uno de mis maestros, "la salud es la consciencia en el ser del amor incondicional" Para eso estoy aquí para seguir sanando en esta tierra hermosa.
Voy a estar seis meses aproximadamente y me siento feliz y afortunada de haber llegado hasta aquí, con mi esfuerzo, mi fe y la ayuda de tantas personas hermosas que me han echado la mano, con apoyo moral, económico y tanto amor.
Al fin soy capaz de recibir los regalos de mis hermanos, sin sentirme en deuda, sin sentir que no lo merezco. En resumen eso ha sido mi estancia en Playa, una y otra vez, recibir, recibir y recibir, sin dar nada a cambio. Una gran enseñanza y aún sigue siendo aprendizaje aquí en Albu, donde puedo estar gracias al apoyo de la escuela y de mis amigos y familia.
Nada más llegar a Playa, el universo quiso que me encontrara con Víctor, un hermano de Vallarta, pero su rechazo fue tan devastador que nos ha llevado por diferentes caminos. Me dio su último regalo. Me llevó a unas cabañas que se llaman La Ruina y fue el lugar donde aterricé hace 17 años cuando llegué al caribe por primera vez.
Todo era diferente entonces, puras palapas y mar, apenas había ciudad. Ahora, es una ciudad cosmopolita con mucho europeo y mexicanos de diferentes sitios del país. Mucha vida artística, mucho movimiento, mucha energía pacífica y emprendedora.
En las cabañas conocí a la propietaria, Claribel y su familia. El mismo día tuve la oportunidad de conocer a su mamá, que estaba muy enferma y poder acompañarla durante quince días en el viaje más importante que puede hacer un ser humano, hacia el trascender de este mundo.
Fue una experiencia increible y bonita donde conocí muy de cerca a Claribel y nos convertimos en amigas/hermanas, a su familia y a diferentes personas que vivían o trabajaban en las cabañas. Como Gregorio, un chamán defeño en su camino de conocimiento; Eric, un ser hermoso, músico y masajista que vive en las cabañas; Frank, el hijo de Claribel y otras personas.
Todos me dieron lecciones de humildad, de servicio a los demás, de generosidad, de aprender a recibir, de aprender a dar sin esperar resultados, sin pensar en los objetivos. Mi camino se ha vuelto diáfano, mi sanación más honesta y conectada a la fuente, de donde viene en realidad.
Mis canales se van limpiando poco a poco de residuos de otras vidas, de recuerdos tóxicos de ésta y van despedazando viejos patrones en mi mente, en mi corazón, en mi vientre... Patrones que dificultaban mi caminar en el presente de este continente efervescente y lleno de fe. Ahora sé más que nunca que mi lugar está aquí, en este pedazito del continente, México y el ex-México(sudoeste de Estados Unidos). Al menos por un tiempo...
Las cabañas me llevaron a conocer a personas y vivir experiencias preciosas, como lugares donde trabajar en la forma que me hace sentir bien, hermanos que siguen el mismo camino y te van guiando. Conocí un centro holístico donde poder hacer mis tratamientos a mi manera, donde dar clases de danza, Koko-peli, que lo regenta Liuska, una venezolana hermosa y una hermana más en el camino. Pude trabajar en el Fusion, bailando belly dance, tres veces por semana y disfrutar de su ambiente.
Daba masajes y tratamientos en las cabañas y en el cuartito que me prestó mi exjefe Pedro.
Y disfrutaba de buena música en directo con muy buen nivel.
Al conocer a Eric, conecté con Changa Sound, el resto de la banda que me hicieron sentir en casa de inmediato, buena onda y viejos recuerdos de Cosmic Grass, conviviendo lo máximo que podía con ellos.
Algo de mi danza en el fusion y un poquito del ambiente que se respiraba después, con mi amiga Rosita, de Vallarta que se aventuró a Playa una año antes.
Mi viaje con los Changa sound y su buena onda.
más changa sound
Vine aquí porque algo inexplicable me jalaba con fuerza, y mi mente empezó a crear razones lógicas para hacer razonable este viaje hacia lo desconocido.
No pude ganar dinero líquido. Nunca pude trabajar en el hotel, a pesar del esfuerzo de mi exjefe, y las dos veces que fui sentí "esto es una cárcel, esto es una cárcel" y me alegro de que el universo no me dejara trabajar allá, pese al esfuerzo de todos. Sorprendentemente no gasté nada de mis ahorros y la abundancia material, espiritual, creativa-sexual, emocional e intelectual fue tan extensa que nada más puedo decir, gracias y gracias, Maha Laxhmi.
No sé si es el lugar más bonito del mundo, pero Playa y yo tenemos química y me abrazó en cuanto llegué. Vallarta la tengo en el corazón, la amo y la veo tan hermosa.... Pero ahora siento que mi lugar después de estar en mi refugio energético, Albu, será Playa. Volveré allá a seguir transitando por el segundo anillo de poder, que cada vez está más cerca y se revela con menos contradicción con el primer anillo.
Así me despedí de Puerto Vallarta y mis amigos, pero con la sorpresa que Rocío y Omar vendrán al caribe en octubre, en las fechas que yo también llegaré. Con la Paca, que ya no se llama así, sino Imix. No podría tener mejor propietarios y mejor aprendices de todo lo que ella es capaz de enseñar y que nos enseñó a mí y a Xavi en su momento.
Quisiera acabar con una cita de Robert Stevens, uno de mis maestros, "la salud es la consciencia en el ser del amor incondicional" Para eso estoy aquí para seguir sanando en esta tierra hermosa.
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| playa del carmen enero/febrero 2010 |
martes, 29 de diciembre de 2009
1 enero 2010
Barcelona ha sido un remanso de revelaciones, de retos, de conclusiones, sanador y hermoso.
Encontrarme con mi gente de este lado ha sido muy especial y revelador. El proceso de cada uno me reflejaba el mío propio y me daba más fuerza para seguirlo con fe y alegría. Con entusiasmo.
Unas cuantas imágenes os pueden dar idea de lo que fue cada encuentro. No os pude ver a todos, pero sé que así sucedió, naturalmente , sin prisas, ni ansiedades, ni expectativas. También conocí más de cerca a personas muy hermosas en las que el intercambio fue muy sanador para mí.
Todo ese tiempo me ayudó a ver claramente como las pérdidas de este año son muestras de abundancia en otro sentido. Eran las primeras navidades sin mi madre y la familia lo procesó con mucho amor y nuevos horizontes y cambios. Además en este tiempo perdí a una amiga muy especial de Albuquerque, Ellen, que me ayudó tanto hasta el último momento de su vida.
Mi camino cada vez es más luminoso, claro y por fin encontré mi lugar en el mundo. Un lugar que se mueve a cada paso que doy pero que siempre es el mismo, donde mis pies están parados, con todo el peso del cuerpo bien repartido en ellos, en equilibrio perfecto. Ahí donde confluyen todas las líneas que hacen que los milagros sucedan.
No puedo decir más que gracias y gracias por tanto amor, sabiduría y apoyo que me habéis dado en este mes y medio.
Estas navidades mi familia hemos podido disfrutar de nuestras reuniones con la presencia-ausencia de mi madre a cada momento. En la nochebuena, el protagonista fue mi tito Jesús y su estruendosa risa.
Una noche en la traviesa, en Torredembarra, con unos excelentes Cosmic Grass, que nos regalaron buena música en directo, como siempre.
Hace dos días que aterricé en Vallarta. Me gustó llegar y sentir la brisa cálida, pero no puedo decir que me embriague hasta el punto de retenerme. Esta misma noche 31 de diciembre cojo un autobús dirección Guadalajara para volar desde allá hasta Cancún.
La opción más segura es trabajar en el Dreams de allá con mi ex jefe Pedro Castillo, que me abre las puertas.
Otra opción es ir dos horas más abajo, a Tulum, una zona mucha más tranquila donde puedes trabajar a otro ritmo y ganar igual o más que allá, gracias a los conectes de mis amigos Rocío y Omar.
Otra opción sería buscar trabajos alternativos, bailando en diferentes lugares.
Teniendo en cuenta dos datos muy significativos:
que hace 17 años en Cozumel, mi primer viaje a México, fue donde renací espiritualmente y donde empezó a formarse la Antonia que vosotros conocéis.
y que la Paca ya tiene nuevos dueños y espera ansiosa ponerse en camino con la misma ilusión y amor que hizo en un principio.
Así me voy de mi preciosa casa de luz y sol. Con esperanza y mucha ilusión, dejando atrás este 2009 rico, abundante, difícil, desafiante y sanador.
Mientras tanto voy a disfrutar de unos días sólo fluyendo, sólo para ver cuál es la opción que más me late y no chirría con mis planes.
Ponedme velitas, plis!
Encontrarme con mi gente de este lado ha sido muy especial y revelador. El proceso de cada uno me reflejaba el mío propio y me daba más fuerza para seguirlo con fe y alegría. Con entusiasmo.
Unas cuantas imágenes os pueden dar idea de lo que fue cada encuentro. No os pude ver a todos, pero sé que así sucedió, naturalmente , sin prisas, ni ansiedades, ni expectativas. También conocí más de cerca a personas muy hermosas en las que el intercambio fue muy sanador para mí.
Todo ese tiempo me ayudó a ver claramente como las pérdidas de este año son muestras de abundancia en otro sentido. Eran las primeras navidades sin mi madre y la familia lo procesó con mucho amor y nuevos horizontes y cambios. Además en este tiempo perdí a una amiga muy especial de Albuquerque, Ellen, que me ayudó tanto hasta el último momento de su vida.
Mi camino cada vez es más luminoso, claro y por fin encontré mi lugar en el mundo. Un lugar que se mueve a cada paso que doy pero que siempre es el mismo, donde mis pies están parados, con todo el peso del cuerpo bien repartido en ellos, en equilibrio perfecto. Ahí donde confluyen todas las líneas que hacen que los milagros sucedan.
No puedo decir más que gracias y gracias por tanto amor, sabiduría y apoyo que me habéis dado en este mes y medio.
Estas navidades mi familia hemos podido disfrutar de nuestras reuniones con la presencia-ausencia de mi madre a cada momento. En la nochebuena, el protagonista fue mi tito Jesús y su estruendosa risa.
Una noche en la traviesa, en Torredembarra, con unos excelentes Cosmic Grass, que nos regalaron buena música en directo, como siempre.
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| noviembre/diciembre en BCN |
Hace dos días que aterricé en Vallarta. Me gustó llegar y sentir la brisa cálida, pero no puedo decir que me embriague hasta el punto de retenerme. Esta misma noche 31 de diciembre cojo un autobús dirección Guadalajara para volar desde allá hasta Cancún.
La opción más segura es trabajar en el Dreams de allá con mi ex jefe Pedro Castillo, que me abre las puertas.
Otra opción es ir dos horas más abajo, a Tulum, una zona mucha más tranquila donde puedes trabajar a otro ritmo y ganar igual o más que allá, gracias a los conectes de mis amigos Rocío y Omar.
Otra opción sería buscar trabajos alternativos, bailando en diferentes lugares.
Teniendo en cuenta dos datos muy significativos:
que hace 17 años en Cozumel, mi primer viaje a México, fue donde renací espiritualmente y donde empezó a formarse la Antonia que vosotros conocéis.
y que la Paca ya tiene nuevos dueños y espera ansiosa ponerse en camino con la misma ilusión y amor que hizo en un principio.
Así me voy de mi preciosa casa de luz y sol. Con esperanza y mucha ilusión, dejando atrás este 2009 rico, abundante, difícil, desafiante y sanador.
Mientras tanto voy a disfrutar de unos días sólo fluyendo, sólo para ver cuál es la opción que más me late y no chirría con mis planes.
Ponedme velitas, plis!
martes, 3 de noviembre de 2009
Quiero compartir la noche de muertos tan hermosa que viví en Sayulita, en casa de Dadou.
No puedo expresar gran cosa, no tengo fotos, sólo la sensación de una noche eterna con algunos amigos, compartiendo, música, danza, perfomance, fuego, agua, cantos, magia, amistad... Dejando que el momento no se esfumara y consiguiendo estar presentes en esa noche de tanta vida.
No podíamos irnos y nos quedamos Rocío, Omar y yo con Dadou y su extraordinaria hospitalidad, dejando que la resaca se diluyera con sol, agua, danza y gratitud.
jueves, 29 de octubre de 2009
cuatro días en Yelapa
No sé si podré expresar muy bien lo que fueron esos cuatro días en Yelapa.
Yelapa es una pequeña población costera a la que sólo puedes llegar en barco con la jungla llegando justo al mar.
Allí fui para un retiro de tres días con una chamana huichola llamada Arcelia. Gracias a Chrissie y Sarah, madre e hija que gestionan este lugar, El Jardin, pude participar en estas ceremonias a cambio de trabajar en la finca en lo que hiciera falta.

En este retiro vivimos la ceremonía del fuego sagrado y del temazcal con la supervisión de las sagradas medicinas(el jícuri-peyote y la santa maría- desde ese momento siempre la llamaré así). Que nos guiaron en el camino de la liberación del miedo y la sanación del corazón.
Este fue mi segundo viaje con jicuri. El primero, hace ya diecisiete años, me cambió completamente la vida, éste segundo llego con muchas certidumbres en mi corazón, pero me dio matices de entendimiento y lo que es más importante de comprensión. La compasión tomó su lugar y viví todas las certezas que mi mente ya sabía.
Todo de la mano de catorce mujeres sabias y conscientes, cada una en su camino, en su proceso pero todas luminosas. Nuestros cuerpos desnudos se acercaban sin máscaras, sin tensiones, con la franqueza de saber que todas estamos juntas en la misma batalla, la de dejar que nuestro ser interior sea el que se asome cada vez más a nuestra mirada y que las falsas identidades que hemos ido construyendo a lo largo de nuestra vida se vayan diluyendo en lo que son, ilusiones dentro de este mundo construido de ilusión.
Construimos un temazcal con hojas de palma e hilo, con cobijas y amor. El cielo nos acompañó y nos retó, con sol, lluvia, truenos y unas estrellas que nos recordaban a nuestro origen. Somos las mujeres azules, porque venimos del cielo. Somos diosas en evolución, como nos decía Arcelia.
La verdad afloraba y vi cómo en el dolor más intenso, existe el amor más inmenso. Que la persona que te infringe el dolor más profundo, es la persona que más te ha amado y ése es su sacrificio, darte la lección más importante a costa de verte sufrir.
Mi mamá estaba allí más presente que nunca, mi papá también.
Los demás también estábais pero en diferentes detalles, en el contacto del suelo mojado con los pies desnudos, en el mar oscuro rodeándo mi cuerpo iluminado por las estrellas, en la sonrisa de la compañera, en la dura tierra que se resistía a ser horadada...
http://picasaweb.google.com/saritayelapa/CirculoDeMujeresOctober2009?authkey=Gv1sRgCI-b1aiH68_lywE&feat=directlink#5398116532943309074
Qué puedo decir de Arselia, que es la persona más aproximada a lo que he conocido como maestra, y me recordaba a lo que Castaneda decía de don Juan. Una india de edad indefinible, parecía una niña, una adolescente y una anciana a cada momento. Una seriedad y rudeza firmes, combinado con un humor carcajeante y contagioso. Una persona con una trayectoria cabrona y qué sabe muy bien qué es el sufrimiento y cuál es la sanación.
La última vez que la vi, recuerdo su mirada a dos centímetros de mi cara, cargada con milenios de experiencias y con una luz a la vez nueva, incisiva, imposible de zafarse. Y recuerdo sus palabras, "cuando quieras saber, mira al fuego y pregúntale, ahí está la verdad".
La verdad más profunda que me dijo el fuego es que mi camino de desapego es el único camino posible, porque es la única forma de entrega total al otro, sin dejar nada atrás, ir hacia delante con todo, sin pensar en la vuelta. Ya no hay vuelta atrás. Ya no hay vueltra atrás.
Como en la más pura improvisación de Contact, das todo el peso y te apoyas en el otro, confías en que te va a sostener con su peso, si no es así, estás preparado para la caída y vas danzando mientras resbalas, caes, te deslizas en el suelo, te levantas y sigues danzando y dando porque es una fuerza que no se agota nunca.
Yelapa es una pequeña población costera a la que sólo puedes llegar en barco con la jungla llegando justo al mar.
Allí fui para un retiro de tres días con una chamana huichola llamada Arcelia. Gracias a Chrissie y Sarah, madre e hija que gestionan este lugar, El Jardin, pude participar en estas ceremonias a cambio de trabajar en la finca en lo que hiciera falta.

En este retiro vivimos la ceremonía del fuego sagrado y del temazcal con la supervisión de las sagradas medicinas(el jícuri-peyote y la santa maría- desde ese momento siempre la llamaré así). Que nos guiaron en el camino de la liberación del miedo y la sanación del corazón.
Este fue mi segundo viaje con jicuri. El primero, hace ya diecisiete años, me cambió completamente la vida, éste segundo llego con muchas certidumbres en mi corazón, pero me dio matices de entendimiento y lo que es más importante de comprensión. La compasión tomó su lugar y viví todas las certezas que mi mente ya sabía.
Todo de la mano de catorce mujeres sabias y conscientes, cada una en su camino, en su proceso pero todas luminosas. Nuestros cuerpos desnudos se acercaban sin máscaras, sin tensiones, con la franqueza de saber que todas estamos juntas en la misma batalla, la de dejar que nuestro ser interior sea el que se asome cada vez más a nuestra mirada y que las falsas identidades que hemos ido construyendo a lo largo de nuestra vida se vayan diluyendo en lo que son, ilusiones dentro de este mundo construido de ilusión.
Construimos un temazcal con hojas de palma e hilo, con cobijas y amor. El cielo nos acompañó y nos retó, con sol, lluvia, truenos y unas estrellas que nos recordaban a nuestro origen. Somos las mujeres azules, porque venimos del cielo. Somos diosas en evolución, como nos decía Arcelia.
La verdad afloraba y vi cómo en el dolor más intenso, existe el amor más inmenso. Que la persona que te infringe el dolor más profundo, es la persona que más te ha amado y ése es su sacrificio, darte la lección más importante a costa de verte sufrir.
Mi mamá estaba allí más presente que nunca, mi papá también.
Los demás también estábais pero en diferentes detalles, en el contacto del suelo mojado con los pies desnudos, en el mar oscuro rodeándo mi cuerpo iluminado por las estrellas, en la sonrisa de la compañera, en la dura tierra que se resistía a ser horadada...
http://picasaweb.google.com/saritayelapa/CirculoDeMujeresOctober2009?authkey=Gv1sRgCI-b1aiH68_lywE&feat=directlink#5398116532943309074
Qué puedo decir de Arselia, que es la persona más aproximada a lo que he conocido como maestra, y me recordaba a lo que Castaneda decía de don Juan. Una india de edad indefinible, parecía una niña, una adolescente y una anciana a cada momento. Una seriedad y rudeza firmes, combinado con un humor carcajeante y contagioso. Una persona con una trayectoria cabrona y qué sabe muy bien qué es el sufrimiento y cuál es la sanación.
La última vez que la vi, recuerdo su mirada a dos centímetros de mi cara, cargada con milenios de experiencias y con una luz a la vez nueva, incisiva, imposible de zafarse. Y recuerdo sus palabras, "cuando quieras saber, mira al fuego y pregúntale, ahí está la verdad".
La verdad más profunda que me dijo el fuego es que mi camino de desapego es el único camino posible, porque es la única forma de entrega total al otro, sin dejar nada atrás, ir hacia delante con todo, sin pensar en la vuelta. Ya no hay vuelta atrás. Ya no hay vueltra atrás.
Como en la más pura improvisación de Contact, das todo el peso y te apoyas en el otro, confías en que te va a sostener con su peso, si no es así, estás preparado para la caída y vas danzando mientras resbalas, caes, te deslizas en el suelo, te levantas y sigues danzando y dando porque es una fuerza que no se agota nunca.
lunes, 19 de octubre de 2009
sembrando
Este mes de octubre está siendo el mes de la duda.
Dudo de todo, de cada pequeña cosa, pero a diferencia de otros momentos, estas dudas no me paralizan. Me muevo y suceden cosas, cada día sucede algo. Sólo necesito pisar la calle y algo sorprendente aparece. A veces son pequeñas cosas, otras, muestras de grandes promesas, pero todo lo veo como humo.
No veo nada concreto, sólido, pero me relaciono con todo como si tampoco importara demasiado eso, estando presente de todas formas. El puro "desatino controlado".
Muchos dicen que este mes, junto a noviembre, son los meses de la siembra en Vallarta, y después en temporada alta se recoge todo este trabajo.
Yo voy sembrando mis semillitas, sin saber muy bien, qué será de ellas y sin saber si realmente ése es el lugar apropiado. Todo está en el aire.
La única atención es no perder la posición y dejarse caer en la preocupación y el miedo a la incertidumbre. Ése es mi mayor peligro. Ésa es la razón por la que centro mi mirada en mi interior más que nunca en estos momentos.
Hace una semana y media encontré otro círculo social en Vallarta, el de los artistas, músicos, bailarines, etc... En este poco tiempo he compartido bolos, jam sessions, audiciones y perfomances con todos ellos. ¿Qué vendrá de esto? Como dicen aquí "Saaabe" pero que me quiten lo bailao(nunca mejor dicho).
Después de presentarnos, a la media hora esto sucedía:
Aquí Cameron y Kristina, de Colorado que se dedican a la música tradicional árabe, unos personajes encantadores:
Cameron & Kristina
Silvia y Paolo, ella mexicana y él de Génova que hace cuatro años se dedican a hacer música lo más dignamente posible, mezclando flamenco, música hindú y árabe.
Dudo de todo, de cada pequeña cosa, pero a diferencia de otros momentos, estas dudas no me paralizan. Me muevo y suceden cosas, cada día sucede algo. Sólo necesito pisar la calle y algo sorprendente aparece. A veces son pequeñas cosas, otras, muestras de grandes promesas, pero todo lo veo como humo.
No veo nada concreto, sólido, pero me relaciono con todo como si tampoco importara demasiado eso, estando presente de todas formas. El puro "desatino controlado".
Muchos dicen que este mes, junto a noviembre, son los meses de la siembra en Vallarta, y después en temporada alta se recoge todo este trabajo.
Yo voy sembrando mis semillitas, sin saber muy bien, qué será de ellas y sin saber si realmente ése es el lugar apropiado. Todo está en el aire.
La única atención es no perder la posición y dejarse caer en la preocupación y el miedo a la incertidumbre. Ése es mi mayor peligro. Ésa es la razón por la que centro mi mirada en mi interior más que nunca en estos momentos.
Hace una semana y media encontré otro círculo social en Vallarta, el de los artistas, músicos, bailarines, etc... En este poco tiempo he compartido bolos, jam sessions, audiciones y perfomances con todos ellos. ¿Qué vendrá de esto? Como dicen aquí "Saaabe" pero que me quiten lo bailao(nunca mejor dicho).
Después de presentarnos, a la media hora esto sucedía:
Aquí Cameron y Kristina, de Colorado que se dedican a la música tradicional árabe, unos personajes encantadores:
Cameron & Kristina
Silvia y Paolo, ella mexicana y él de Génova que hace cuatro años se dedican a hacer música lo más dignamente posible, mezclando flamenco, música hindú y árabe.
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